La Cucaracha, el Chino y la Ventosidad

Guizo, AnécdotaHay ocasiones en las que no te queda otra que esconderte dentro de la camiseta, mirarte la rata y romper a llorar… ¡de risa si es posible! Se me agolpan en la cabeza esas situaciones y algunas no tienen desperdicio.

La que os voy a contar hoy sucedió en una avioneta que volaba entre pequeñas islas de las Islas Salomón en el Océano Pacífico y dice así:

Me encontraba yo en las mencionadas islas. En concreto, volando entre Guadalcanal y Ghizo (sí, Guadalcanal como en las películas de la Segunda Guerra Mundial) en una avioneta con capacidad para unos 12 pasajeros. Lo habitual es que el avión vaya dando saltitos, de isla en isla, para ir dejando y recogiendo pasajeros por algunas zonas del archipiélago. ¡Otro día hablamos de este país como destino!

Daba gusto. Playas paradisíacas por la ventanilla, el azul intenso del mar… Estaba haciendo una de mis actividades preferidas: ir de isla en isla por el Pacífico. Ya me veía con mi pareo, los cabellos al viento y un coco abierto a hachazos… La vida era bella… nada podía estropear el momento… ¿o sí?

Dentro de la avioneta había unas siete personas sin contar al piloto. Un chino que construía una nueva pista de aterrizaje en una de las islas, cuatro locales, una misteriosa mujer rubia y yo. ¿Siete? Bueno, no exactamente, a mitad de uno de las vuelos, pude observar como una cucaracha de grandes dimensiones correteaba por el estrecho pasillo a toda velocidad. No daba crédito al ver al pequeño (o gran, según se mire) polizón esquivando los pies desnudos de los allí presentes como si de un slalom se tratase.

Como allí no hablaba nadie y estaba de saltitos entre islas hasta la coronilla, se me ocurrió comentarlo con alguien para socializar un poco. Elegí al chino que estaba delante de mí. Error. Gran error. A medida que me incorporaba y me acercaba al chino por detrás, vi, con mayor asombro que al ver la cucaracha, como el chino estaba ocupado quitándose las pelotillas negras de los pies con esmero y dedicación. No me quedó otra que darme la vuelta rápidamente para que no se me grabase la imagen en la memoria (algo que no he conseguido a día de hoy) para darme de bruces con lo peor que podría ocurrir en ese momento (¿peor después de la cucaracha y el chino pelotillero? Sí, queridos lectores, sí)… Una masa de aire densa y nauseabunda procedente de la parte trasera del avión me golpeó en las narices. Una flatulencia insana, espesa, de las que vienen para quedarse. Aquello, amigos míos, ¡¡ERA DEMASIADO PEDO PARA TAN POCO AVIÓN!! Las dos personas que estaban detrás de mí miraban con calma como se me desfiguraba el rostro y se me derretían las fosas nasales mientras yo pensaba para mis adentros: ¿¿qué come exactamente esta gente??

Al final, no alcancé a fotografiar a la cucaracha (que supongo que saltó del avión), tampoco tan terrible ventosidad (aunque una buena cámara seguro que la habría captado) pero sí os dejo la del chino, a quien, con seguridad, se le cayeron las pelotillas de golpe.El chino y sus pelotillas¿Tenéis alguna anécdota de viaje? No dudéis en comentarla que seguro que nos echamos una risas.

¡Hasta la próxima anécdota!

8 reflexiones sobre “La Cucaracha, el Chino y la Ventosidad

  1. Mario

    Acabo de descubrir tu blog a través de un conocido común, Antón¡ Compartisteis viaje a Bangladesh. Lo que me he reído con el Chino. No quiero generalizar, pero son muy guarros, unos meses viviendo en Pekín me respaldan :) Me ha gustado el post, estos viajes en avioneta siempre me traen buenos recuerdos. El último de Corn Island a Managua éramos 3 y el piloto, rara sensación de soledad. Saludos¡¡¡¡

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    • TravelZungu Autor del Post

      Hola Mario, gracias por escribir. Efectivamente, los viajes en avionetas pequeñas son siempre una aventura. Y ya sabes que, cuanto más pequeña… más se mueve!! sobre los chinos, yo me he encontrado de todo como en todas las nacionalidades. Con sus cosas buenas, sus cosas malas y gente de todo tipo. Veo que también te gusta viajar! genial. Un abrazo!

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  2. Isaac Mar del Plata

    José Antonio, acá en este artículo esperaba de vos una aventura en Guadalcanal, o relacionada con el Rey Salomón, pero me decepcionás, y no os enojés, haceme el favor, pero no estás a la altura de otros artículos macanudos que vos solés escribir ¿viste?. Acá dejás al lector con la miel en la boca esperando que nos descubras ese país del Rey Salomón que suena a reino remoto y misterioso, pero sólo describís a un chino hasiendo guarrerías. Os aviso que estaría bien que agarraras el ordenador y escribieras de nuevo sobre Salomón, pero esta vez de verdad sobre aventuras que vivisteis en esas islas, y el que avisa no es traidor.

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    • TravelZungu Autor del Post

      Jajaja! Bueno, ese post estaba enfocado más en una anécdota concreta que en el lugar en el que sucedió. No te preocupes que escribiré sobre estas maravillosas islas! Un abrazo!

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  3. Vladimir

    Usted seguro en este viaje poderoso a pais remoto visitar en excursion turistica muy popular la Isla de Craneos en cercania de Gizo, de tiempos cuando nativos eran canibales y comian gente humana en cazuela gigante y huesos chupaban y extraian tuetano de dentro hueso para salsa. Usted estuvo en sial craneos? Si afirmativo espero Usted relata en otro futuro reportaje de usted en futuro. Gracias.

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    • TravelZungu Autor del Post

      Hola Vladimir! Conozco la Isla de Gizo y aunque he visto algunos cráneos de caníbales (bueno, de sus víctimas), no sé si se llamaba así la isla en cuestión. Lo que sí me perdí fue el estofado con salsa de tuétano. Habrán cambiado el menú! :) Un abrazo!

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  4. Vladimir

    Yo no broma, yo ruso serio. Isla vecina Gizo llama realidad SKULL ISLAND. Perdon por mi primitivo espanhol. Turistas van a ver calaveras que dan mucho miedo, en catamaran hasta Skull Island, viaje no caro, pocos dolares excursion. Usted mira aqui:

    https://www.google.ru/search?q=skull+island+gizo&newwindow=1&biw=1728&bih=839&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiLy8CenpnMAhXBWCwKHWRlBMwQ_AUIBigB#imgrc=N6VJXpP4EDP8MM%3A

    Isla muchas calaveras mucho miedo acercarte, con boca abierta y sin ojos. Hechicero de Skull Island relata historia cada calavera en excursion si Usted dar propina generosa, no propina tacanha estilo espanhol. Hoy nativos ya no comen hombres humanos, hoy nativos comen pescado y pollo.
    abrazo.

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